ENTREVISTAMOS A MÓNICA GUTIÉRREZ

        

Hace no mucho escogimos para leer a tres bandas El noviembre de Kate. Una de las tres ya había leído antes a Mónica Gutiérrez y tenía sus libros como una joyita. Su lectura me llevó en mi caso a releer las anteriores con mis otras dos acompañantes. Como nos gusta tanto, como nos hizo pasar un muy buen rato, le pedimos una entrevista y sí, nos la concedió, (gracias Mónica).
         
La entrevista parte de sus libros, de lo que podemos conocer de un autor por sus novelas, por lo que la mayoría de las preguntas vienen directamente de su lectura, que nos llegó al corazón.







Y ahora sí os dejo con la entrevista pura y dura:


ENTREVISTA A MÓNICA GUTIÉRREZ ARTERO


“No me alcanza la memoria para recordar desde cuándo escribo pero publicar me asusta cada vez que llega el momento. De pequeña quería ser arqueóloga, como Indiana Jones, suerte que me quedé en historiadora porque si me da miedo publicar imaginaos entrar en el templo maldito. Soy lectora recalcitrante, bebedora de té empedernida y mi familia adoptiva vive en la blogosfera. Vivo en un mini piso atestado de libros que comparto con el Ingeniero, sus incontables cachivaches tecnológicos, un potus y un conejo super toy. Pese a estar licenciada en Periodismo e Historia,  jamás tuve vocación de lo primero pero sigo enamoradísima de lo segundo. "El noviembre de Kate" es mi tercera novela, pero tengo tres alegrías más: "Cuéntame una noctalia", "Un hotel en ninguna parte" y participé con un relato y muchas horas de edición en "La librería a la vuelta de la esquina". Imparto un taller de narrativa feelgood en Ateneo literario que es pionero en lengua castellana y mi blog Serendipia es vuestra casa.
La simpatiquísima Togada desde la raya ha tenido a bien lanzarme unas preguntas con mucho  encanto que intentaré contestar sin aburriros (demasiado):


n  ¿Te gusta el frío? En todas tus novelas es personaje importante.

Me encanta el frío, en invierno todo es siempre más bonito. Soy una fan incondicional del otoño y me gusta la lluvia.

n  ¿Las bebidas calientes, lo digo por el frio?
  
    Uno de mis grandes placeres es el té, pero tiene que ser calentito, con una nube de leche y sin azúcar. Me encanta el earl grey classic de Fortnum & Mason. Está bien, no os voy a mentir, me encanta Fortnum & Mason entero, no solo su té earl grey.

n  ¿Mirar las estrellas?

Pues por desgracia en mi ciudad la contaminación lumínica (y la climática) no me dejan ver demasiadas estrellas. Pero más de una vez he pensado que si tuviese ático me compraría un telescopio y haría un curso de astronomía.

n  ¿Por qué geografías inventadas? (Por cierto parecen reales y que te conste que Cluj-Napuca nos sonaba)

Quizás por mi insistencia en que solo escribo ficción. Que mis personajes se paseen por paisajes que solo existen en mi imaginación me da la seguridad de que nada es real y me creo capaz de convencer al lector de ello.

Decía hace poco Patrick Rothfuss que nadie es más exigente con la credibilidad y la documentación que un lector de fantasía. Me documenté muchísimo para inventarme Mic-Napoca, utilicé como punto de partida una ciudad real de Rumanía, a los pies de los Cárpatos, que se llama Napoca. En rumano, Mic-Napoca significa "pequeña Napoca". 

n  ¿Qué especial amor te une a las bufandas?

Me chiflan las bufandas, sobre todo las que son largas, tengo muchísimas. También me encantan los chales, tengo algunos preciosos tejidos por mi madre. Y soy muy maniática con los calcetines, me gustan de colorines, de dibujitos, de rayas, etc. Alguna vez he estado en reuniones muy serias, vestida con traje, camisa y botines altos pero con calcetines de conejitos y zanahorias.

n  ¿ Qué especial amor te une a los jardines? (adoramos los jardines)

A estas alturas de entrevista creo que ya se me nota la madera romántica, ¿verdad? Los jardines son paisajes tan hermosos pero a la vez tan acotados, a menudo tan acogedores (no estoy pensando en Versalles, claro), que me resulta inevitable regalarle uno muy especial a mis protagonistas. En "Un hotel en ninguna parte" Sam tenía su jardín, en "El noviembre de Kate" Kate tiene el suyo, y en la novela que estoy escribiendo también hay un jardín, muy pequeñito, pero adornado con guirlandas de luces navideñas pese a que la historia transcurre en verano. Eso sí, me dan terror los enanitos de jardín.

n  ¿Qué especial relación te une con la música?

Me gusta la música clásica y las bandas sonoras, soy una rendida friki de las películas de Peter Jackson sobre "El señor de los anillos", pero esas pelis no serían lo mismo sin la increíble banda sonora de Howard Shore. Sin embargo, puede decirse que me gusta todo tipo de música, aunque para escribir necesito silencio absoluto.

n  ¿Destino  o casualidad en la historia de tus libros?

Magia.

n  En todas tus historias siempre alguien huye de sí mismo ¿es una manera de indicar el camino a los que, a veces, nos perdemos? (a mí y sé que otros, también le ha reconfortado la lectura de tus libros en ese sentido)

Hay una frase en el Antiguo Testamento que siempre me ha llamado la atención: "Estaba perdido y fui hallado". Pero hay un fragmento de "Alicia en el país de las maravillas", de Lewis Carroll, que todavía me gusta más:

"– Minino de Cheshire -empezó Alicia tímidamente, pues no estaba del todo segura de si le gustaría este tratamiento: pero el Gato no hizo más que ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidió que sí le gustaba-. Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?

– Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar – dijo el Gato.

– No me importa mucho el sitio… – dijo Alicia.

– Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes – dijo el Gato.

– … siempre que llegue a alguna parte – añadió Alicia como explicación.

– ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte – aseguró el Gato- , si caminas lo suficiente!"

A lo largo de mi vida me he perdido varias veces pero siempre he logrado encontrar el camino de regreso. Nunca he regresado al mismo punto y a veces he tardado más que otras en volver, pero lo importante es encontrar de nuevo el equilibrio y el bienestar, reconciliarnos con nuestra voz, escucharnos. Y si para ello hay que empezar de nuevo, pues se empieza. "¿Por qué nos caemos, Bruce? —le pregunta el fiel mayordomo de Bruce Wayne a su jefe— Para aprender a levantarnos."

A menudo nos perdemos a nosotros mismos, quizás porque todo gira demasiado deprisa a nuestro alrededor y no nos paramos lo suficiente a pensar un momento. Otras veces es porque no nos dejan ser nosotros mismos, sobre todo en un entorno laboral opresivo (que por desgracia en nuestro país suele ser muy frecuente).  En mis historias, me gusta que los protagonistas tengan que empezar de nuevo, tengan que volver a aprender a vivir de una manera distinta. Creo que intento contarme a mí misma que no debo tener miedo de los nuevos principios. Me gusta hacerles pararse, quedarse en suspenso, para que encuentren un camino nuevo, mucho mejor que el que les ha llevado hasta la encrucijada en la que han estado varados. Y si el nuevo camino tiene un jardín, mejor que mejor, y si pueden recorrerlo en calcetines de colores o descalzo, pues todavía mejor.
  
n  Como en tus libros hay mucho amor y de muchas clases ¿Qué es el amor?

El amor está detrás de toda motivación humana, el amor mueve el mundo. En todos los géneros literarios hay una historia de amor porque la literatura es un espejo, más o menos deformado, de la vida.

n  Tus dos primeros libros si no me equivoco son autopublicados ¿Qué tal fue la experiencia?

Genial porque soy una persona muy controladora y autopublicarme me permitía decidirlo todo: portada, fechas, promociones, precios, etc. Pero la clave está en la palabra "autopublicado", que hay que diferenciar de "autoeditado". Aunque no tuviese editorial, sí que conté con los servicios de un corrector, un maquetador, un diseñador, etc. Uno de los puntales de la autopublicación debería ser ofrecer al lector un producto de tanta calidad como el que le puede ofrecer una editorial.

n  El último ha salido con Roca ¿qué tal la experiencia editorial?

Estupenda... ¡una vez que me relajé! Como os comentaba, soy muy controladora y eso de dejar a tu criatura en manos de otros me ponía nerviosa. Pero Blanca Rosa Roca y Carol París, mi editora, son formidables y en seguida notas que con ellas estás en buenas manos. Tuve la suerte de congeniar bien con la editorial, de compartir criterios; no fue amor a primera vista porque ya les conocía como lectora, pero casi. Creo que la experiencia de publicar con una editorial depende mucho del feeling que tengas con esa editorial, con su línea editorial, con su manera de trabajar. Roca trabaja muy bien y eso lo hace todo mucho más sencillo para alguien como yo, que era principiante en esas lides. Y han tenido mucha paciencia soportando todas mis dudas y preguntas de novata.

De todas formas, creo que ambas opciones —con editorial o autopublicación— son muy válidas y que cada una de ellas tiene sus ventajas e inconvenientes. No podría decir cuál me parece mejor, porque ambas son adecuadas para los escritores dependiendo de las circunstancias, del momento o de las características del libro.

n  ¿Piensas combinar ambas cosas?
   
    Tengo la intuición de que el escritor del futuro será un escritor híbrido a la hora de publicar sus obras, creo que la mayoría de autores optará por ambas vías de publicación. Hay manuscritos que encajan/funcionan mejor en la autopublicación y otros que necesitan la labor/distribución de una editorial seria. Eso sí, en ambos casos, lo primordial es la calidad del producto final y un escritor jamás debería publicar sin un equipo de profesionales que revisen y mejoren su obra.

Muchas gracias por esta estupenda charla virtual, ha sido un placer pasarse por aquí.”




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